Retórica Yerma

Ayer visitó España el ilustre presidente de EEUU, Barack Obama, líder de la nación más poderosa de la tierra y el universo y premio nobel de la Paz 2009, título obtenido poco después de su llegada a la Casa Blanca y que, en mi opinión, es totalmente inmerecido. ¿Cómo se come esto de que te den un nobel de la paz cuando no solo no detienes las invasiones en curso, sino que sigues enviando tropas? ¿Qué hace este señor ganando títulos cuando gobierna un país en el que los “negros” son tiroteados como perros por la policía y la tensión racial aumenta año tras año? Un país de libertad y sueños democráticos que vive inmerso en el odio y en la vanidad. Un país que ha dado a luz a Donald Trump, ese infame personaje que, no obstante, es una muestra representativa de su tiempo y de la sociedad a la que pertenece.

Ni tan corto ni perezoso, el presidente estadounidense se reunió con nuestro rey y luego con nuestro “amado” presidente, Mariano Rajoy el invicto, el púgil de los puños de acero indoblegable en las urnas, pese a su negación a boxear o actuar en general. Y así, juntos pero no revueltos, ambos exponentes de la política de altos vuelos fueron respondiendo las preguntas de los periodistas, algunas de las cuales demostraban poco tino en su confección o mera ignorancia de las reglas no escritas. “Oiga, señor Mariano, ¿qué le parece Donald Trump como futuro presidente de EEUU?”. ¿Y qué te va a decir el pobre hombre? ¿Que le parece un demente con una metralleta o un idiota con sombrero de aluminio?

Pero dejando a un lado estas cuestiones propias de las funciones de teatro, me quedo con sus pequeños discursos de positivismo, esfuerzo y persecución de un futuro más justo, digno e igualitario, en el que las carreteras se pavimentan con nubes de algodón rosa y muchos caramelos. Dijo el presidente norteamericano que no se podía gobernar para las élites, que así aumentaba la desigualdad y las clases más bajas acababan abrazando de lleno los populismos. Que eso, mejor dicho, no beneficiaba a nadie y era peligroso, mucho más que salir a correr con un cuchillo jamonero en el bolsillo del pantalón. “Gobernar para los ricos es malo maloso y crea pobres muy cabreados, y con cara de malas pulgas; gobernemos para que todos sean felices y mueran de diabetes”, semejaba sugerir con sus palabras de advertencia.

Rajoy también nos agasajó con palabras amables y henchidas de orgullo patrio, bicolor, alegando que esto de la formación del gobierno era una cosa muy seria y que los españoles no deberíamos arriesgarnos con fuerzas políticas sin experiencia y cuyos objetivos son desconocidos; con esto es mejor no jugar, me pareció entenderle, que “ya somos bien mayorcitos para estar haciendo el tonto de esta manera”. Destacó varios puntos vitales en su agenda inmediata, los cuales pasaban por formar gobierno, lograr un consenso en los “temas importantes”, defender la unidad de la nación, incentivar la creación de empleo, sostener los servicios sociales, escolarizar a las cabras, etc. Lo de los temas importantes me dejó pensando; con la buena sintonía que hay entre partidos, los abrazos y los besos de tornillo, seguro que se refería a ponerse de acuerdo en que el sol salía por el este y se ponía por el oeste.

Como ven, a un lado y al otro todo sonaba sumamente bien; un poco más y me tiro por la ventana con la bandera ondeando detrás de mí, cual superman nacional que se deja llevar por el frenesí. ¡Por fin un mundo con las ideas claras y un orden adecuado de prioridades! Llegué a pensar que era el sentido común el que hablaba y no estos dos representantes políticos, de carne y hueso y muchos hilos de titiritero. Nos hablan de unidad, cooperación, igualdad de oportunidades, mejora de los servicios, vida digna… ¿Y qué más? ¡Aquí está la trampa! Hablar es fácil, cumplir es otra historia, pero queda bien decir lo que todo el mundo quiere escuchar.

Sin embargo, a mí de nada me sirve que nuestro presidente sea un orador de primera que apela al sentido común y al esfuerzo colectivo si luego legisla para acuchillar al desfavorecido, recorta en sanidad, educación, quita asignaturas razonables por otras que se circunscriben a cultos personales y así hasta diez mil medidas impopulares. La retórica no se puede quedar en eso, en palabras artificiosas; la política tiene que ir mucho más allá y tiene que ser la base para la construcción de medidas activas que, en efecto, pretendan cumplir aquello de lo que se habló y aquello que se prometió.

Hasta entonces, hasta que la política de tasca deje paso a las obras, quizá con menos marketing y más honestidad, viviremos sumidos en la parodia. Por eso digo que tales reuniones abusan de los discursos yermos, que saben a bocados de polvo. Puñados, bien mirado, de arena del desierto, que se pega a la lengua y te hace toser. Lo mismo hasta trae lagartos y escarabajos entre los granos de arena, que son muy nutritivos. Pero solo eso, insectos y reptiles, nada de aves o felinos, que ya se nos va de las manos la broma.

gecko-864738_960_720

Anuncios

9 comentarios en “Retórica Yerma

  1. He entendido que con estos recortes y todo lo que sucede en España, se ha ido perdiendo la cultura o las artes, espero que esté en lo correcto, porque un país que le lleva la delantera años luz en cultura a todos los países hispanohablantes, incluso a Argentina, es triste que se pierda. Gran punto de vista.

    Le gusta a 2 personas

    • Los recortes están afectando a todos los planos de la vida, no solo en España sino también en otros países europeos. Lo que le ha pasado a Grecia, por ejemplo, es casi criminal.

      Pero, al final, el intento de aniquilar el arte se reduce a tratar de acallar voces opuestas al sistema dominante. No obstante, es mucho más problemático que a raíz de los recortes esté repuntando la xenofobia. Cada día veo y leo cosas que hace diez años era muy difícil encontrar.

      Un saludo.

      Le gusta a 1 persona

  2. Lorenzo dijo:

    Para mí tanto en Europa como en USA se cumplen los requisitos de un régimen fascista:
    -populistas (mienten más que respiran)
    -gobiernan para una élite, a la cual enriquecen a costa de robar al pueblo y saquear los recursos de los países más débiles
    -hacen de la corrupción su modelo de gobierno, tanto a nivel regional como local
    -convierten la mentira en verdad oficial y realizan lo contrario de lo que predican en las tribunas
    -militaristas, hacen de la confrontación su razón de ser en política exterior
    -discriminan por motivos raciales en el interior de los países
    -empobrecen a los pueblos y los privan de los mínimos servicios públicos, al mismo tiempo que las minorías se enriquecen a costa del sufrimiento ajeno.

    Le gusta a 1 persona

    • Totalmente de acuerdo y poco más puedo añadir. Por eso digo que todo lo que dicen no deja de ser mentira, a la vista de que sus verdaderas acciones hablan de violencia, segregación, rechazo y odio. A mí no me engañan, pero vivimos dentro de su radio de acción y emanciparse no es sencillo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s